

Una de las características más obscenas en la Región Metropolitana Buenos Aires (RMBA) es la distribución de la inversión en salud que consagra claramente distintos tipos de ciudadanía. Tanto considerando el gasto total, público y privado, como considerando sólo el gasto público, las diferencias son enormes en un gradiente en descenso que va desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), a los municipios del primer, segundo y tercer cordón del Gran Buenos Aires.
Un caso especial lo constituye La Matanza que por ser un municipio “transversal” se comporta al mismo tiempo como del primer, segundo y tercer anillo consolidando fuertes inequidades dentro del propio municipio. Baste decir en términos de infraestructura hospitalaria que la Ciudad cuenta con 4,2 camas públicas cada 1000 habitantes, los municipios colindantes con la Capital (excepto La Matanza) se acercan a 1 cama pública cada mil y los restantes no alcanzan en promedio a 0,5.
La Nación no articula las relaciones interjurisdiccionales y son casi inexistentes entre la CABA y la Provincia de Buenos Aires. El único factor de corrección “intraprovincial” que existe es una obsoleta fórmula o “polinomio” de coparticipación cuyo resultado es más inequidad en el relativamente pequeño territorio de la RMBA comparado con la existente entre las provincias más ricas y las más deprimidas del país.
Junto con El Ágora y el Instituto del Conurbano de la Universidad de General Sarmiento, presentamos el Manifiesto en el marco del VI Foro Metropolitano “Construyendo diálogo para la Gran Buenos Aires”, que se realizó en noviembre de 2009 en la Ciudad de Buenos Aires. Durante 2010 trabajamos receptando aportes y colaboraciones para continuar desarrollando las 15 líneas, promoviendo el debate y el consenso acerca de ellas. |
